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Mostrando las entradas con la etiqueta San Carlos de Foucauld

«Carta a su hermana» - San Carlos de Foucauld (1858-1916)

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Al hacer  propios los anhelos y los sabios consejos dados por el santo a su hermana,  «Decíamos ayer...»  desea para todos sus lectores una muy feliz y santa Navidad.  Jerusalén, 17 diciembre 1898. Felices Navidades y Año Nuevo, querida mía, a ti y a tus hijos. Pediré lo mejor que pueda al Niño Jesús por todos vosotros en esta hermosa noche de Navidad... ¿Te acuerdas de las Navidades de nuestra infancia?... Confío que harás a tus hijos un nacimiento y un árbol... Son dulces recuerdos que se tienen durante toda la vida... ¡Todo lo que conduce a amar a Jesús, todo lo que hace amar el hogar paterno es tan saludable...! Estos goces de la infancia, en donde en la religión se une lo que hay en ella de más dulce con lo que tiene mayor ternura en la vida de familia, causa un bien que dura hasta la vejez... Pero habrá Navidades más hermosas todavía: serán las del cielo... Querida mía, haz a tus hijos un hermoso nacimiento y árbol y un buen regalo, y haz todo lo posible pa...

«Proyecto de misión en Marruecos» - San Carlos de Foucauld (1858-1916)

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Frente al desdibujamiento de la verdadera imagen de San Carlos de Foucauld, vaya este escrito que claramente denota su afán y su imperioso deseo por la conversión de los musulmanes al catolicismo. Hay, pues, almas dispuestas a todos los sacrificios y no teniendo más que una fe: glorificar perfectamente a Jesús imitándole y obedeciéndole perfectamente; éstas son las almas que harán las obras del Corazón de Jesús, que convertirán Marruecos, y a esta victoria seguirán otras. Si sacerdotes-apóstoles, ardiendo con esta sed, dispuestos a morir y a que les falte todo, con y por Jesús, quieren unirse al miserable que os escribe para tratar de imitar y glorificar a Jesús, que vengan aquí, donde yo tengo los medios necesarios para formar una pequeña vanguardia y lanzarlos sobre Marruecos al primer momento. Pido humildemente que los sacerdotes-apóstoles tomen la iniciativa de la conversión de Marruecos y nombren inmediatamente una Comisión escogida entre ellos para trabajar en esta conversi...

Otra «Carta al Padre Caron» - San Carlos de Foucauld (1858-1916)

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Hoy, junto con otros, ha sido canonizado el P. Carlos de Foucauld. He aquí otra carta suya [1] donde se aprecia claramente su intenso amor a las almas y su obstinado empeño en la conversión de los infieles a la verdadera Fe, deber evangelizador hoy tan subestimado... Tamanrasset, 11 de marzo 1909 Desde hace mucho tiempo, perseguido por la idea del abandono espiritual de tantos infieles, y en particular del de los musulmanes e infieles de nuestras colonias, viendo, al mismo tiempo, el amor por los bienes materiales y la vanidad invadir cada vez más al pueblo cristiano, he puesto sobre el papel, después de mi último retiro, hace un año, un proyecto de asociación católica, teniendo el triple fin de llevar a los cristianos a una vida de acuerdo con la del Evangelio, presentando como modelo a Aquel que es el Modelo Único; de desarrollar entre ellos el amor de la Santa Eucaristía, que es el bien infinito y nuestro Todo, y provocar entre ellos un movimiento eficaz para la conversión de l...

«Charles de Foucauld» - Santiago de Estrada (1908-1985)

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En el día de la celebración del Beato Carlos de Foucauld, vaya esta publicación en su memoria. Cargado de pecados, desembarcó un día en las playas africanas el joven oficial Charles de Foucauld. Era francés y de noble estirpe. Sus antepasados habían contribuido a forjar el reino cristiano de los Capetos, y, cuando las turbas fanatizadas por los falsos profetas de la Revolución impía pretendieron hacer de la «Fillie aimée de l’Eglise» la «Maitresse de Satan» , la sangre de los Foucauld corrió como la del justo Abel. Pero el ambiente sensual y corrompido de fines del ochocientos estaba a punto de asfixiar al noble Charles, que, entregado a los placeres de la carne, parecía no conservar ni siquiera la memoria de las virtudes de su estirpe. Y así, su primer encuentro con el desierto no produjo más resultado que poner de manifiesto el grado de podredumbre moral a que había llegado. No por ello lo abandonó el Señor. Quedaba aún un dejo de auténtica nobleza en el corazón de Charles: al sab...

«Carta al Padre Caron» - San Carlos de Foucauld (1858-1916)

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Tamanrasset, 9 de junio 1908.     El rincón del Sahara, que yo solo tengo que trabajar, tiene dos mil kilómetros de Norte a Sur, y mil de Este a Oeste, con cien mil musulmanes dispersos por este espacio, sin un cristiano, si no son los militares franceses en todos los grados; estos últimos son poco numerosos; noventa o cien, diseminados en esta extensión; pues en las tropas saharianas sólo los cuadros son franceses; los soldados son indígenas. Yo no he hecho una sola conversión en serio desde hace siete años que estoy aquí; dos bautismos; pero Dios sabe lo que son y serán las almas bautizadas; un niño pequeño, que los Padres Blancos educan –¡Dios sabe lo que será!– y una pobre vieja ciega: ¿qué habrá en esa cabeza y en qué medida su conversión es real? Como conversión en serio, cero, y aún diré alguna cosa más triste, y es que cuanto más voy viendo, más creo que no hay lugar a buscar hacer conversiones aisladas (salvo casos particulares), por el momento, siendo la masa...