«Carta a la Srta. Susana Fouché. Directora de la A. C. de Enfermos de Berck» - Paul Claudel (1868-1955)
Vaya esta publicación en homenaje de aquellos desvalidos físicamente que yacen en sus lechos de dolor; y de sus padres, y de los religiosos y laicos, que consagran sus vidas a su cuidado en sus casas, o en «hogarcitos» y «cotolengos», por amor a Cristo. Me pide que hable en este primer número de su Boletín a aquellos que usted llama los «disminuidos» de Berck, disminuidos en efecto en cuanto a la actividad material, pero también «crecidos», almas crecidas y profundizadas en sus cuerpos maltrechos. Entre ellos, si es que puedo escoger, me dirijo, no a aquellos en quienes la enfermedad es un simple accidente, sino a aquellos, empleando una expresión que parecerá muy cruel, en quienes la enfermedad es una vocación, una conversión definitiva de toda la naturaleza. Me dirijo a los aclimatados, a esos pacientes a la manera de Pascal que no esperan curación, pero que, una vez que han aceptado su estado, vuelven hacia esa condición extraña que es la suya, la mirada lúcida d...