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«Rosas, el nacionalista» - Julio Irazusta (1899 -1982)

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En homenaje y recuerdo de Don Juan Manuel de Rosas, ante un nuevo aniversario de su muerte -14 de marzo de 1877-, publicamos este justo y riguroso análisis de la grandeza de su gobierno. Hace cien años moría en Southampton, Inglaterra, don Juan Manuel de Rosas, derrocado un cuarto de siglo antes, luego de una larga dictadura, más corta sin embargo que su prolongado destierro en el extranjero. Este primer hecho que salta a la vista, en el momento de recordar un centenario que sin duda será tan controvertido como todo lo que se refiere al personaje, es un primer indicio acerca del hombre. Raros son los gobernantes depuestos del más alto rango temporal que hayan sobrevivido tan largo tiempo a la pérdida del poder, con sus tremendas dificultades y sus indudables granjerías. Entre sus contemporáneos, Luis Felipe –su adversario– y Napoleón II –su imitador– no soportaron más de dos años la pérdida de sus coronas. Cierto, ambos murieron septuagenarios, y alguno de los dos, como Napoleón el Peq...

«Maurras católico» - Julio Irazusta (1899-1982)

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Un librito emocionante [1] , que atenacea la garganta y humedece los ojos y cuya lectura hay que interrumpir para poder recobrarse antes de volver la última página [2] . Tal vez se deba a la pasión que me ligó al espíritu de Maurras, y al arrepentimiento de no haber intentado tratarlo cuando pude hacerlo en la década del 20 al 30; por timidez –o por orgullo– no di el paso necesario. Pero no. La muerte de un gran hombre siempre será emocionante para todo aquel que mantiene vivas en sí mismo las fuentes de la admiración. Recuerdo que una de mis primeras lecturas fue la de A POLOGÍA DE S ÓCRATES , hallada en un apéndice de los gruesos 10 tomos del viejo Cantú, por indicación de un amigo de mi padre, aún en vida de éste, cuando yo tenía apenas 18 años. Y que aquella serenidad ante la injusticia me impresionó indeleblemente, adiestrándome desde entonces contra todas las vicisitudes de la vida. La muerte del nuevo Sócrates que fue Maurras responde al esquema deducible de aquel maravillos...

«La Independencia vista por dentro» - Julio Irazusta (1899 -1982)

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Ante un nuevo aniversario de la declaración de nuestra independencia... La acción de los congresales reunidos en Tucumán en julio de 1816, ofrece una lección permanente de alta política, que es (por encima de las circunstancias económicas y de las motivaciones ideológicas que tanto prevalecen en las decisiones estatales en el mundo moderno) lo que determina el destino de los pueblos. Aquellos hombres, asediados por problemas internos y externos de abrumadora gravedad, tuvieron la osadía de proclamar la independencia de un país cuya emancipación estaba más que nunca en problemas y que aún no habían podido organizar pese a los mejores propósitos que los llevaron a convocar anteriores asambleas constituyentes. La guerra civil conmovía la mayor parte del territorio. Los ejércitos hasta entonces metropolitanos ocupaban la frontera norte; y en la del este siempre estaba latente el peligro de las usurpaciones portuguesas, concretadas una vez más en la invasión iniciada por las tropas de Lecor...

«Rosas y los intelectuales» - Julio Irazusta (1899-1982)

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   Me veo en la dura necesidad de polemizar con el autor de la  Defensa y pérdida de nuestra soberanía económica , cuyo talento aprecio demasiado para dejar pasar sin protesta lo que creo un traspié suyo. Debo hacerle pues una gran querella. Sobre lo que juzga «el más grave error de Rosas», en un juicio sobre su política con los intelectuales, que yo considero «el más grave error de José María Rosa (hijo)».   No lo hago porque considere impío hablar de los errores de don Juan Manuel.    Nosotros los revisionistas no procedemos con el fetichismo de la escuela académica, que tiene a sus héroes por santos, y de un santoral no susceptible de aumento; que da por terminadas las canonizaciones con las que ella ha realizado. No. La historia es para nosotros una materia en perpetua revisión, cuyos juicios se renuevan constantemente, a impulso de los descubrimientos documentales, la evolución política y la reflexión filosófica. Y quienes la hicieron no son pa...

Capacidad para el gobierno propio
JULIO IRAZUSTA (1899 -1982)

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La instalación del primer gobierno propio reveló en nuestra comunidad una aptitud para manejarse por sí mismo, tal vez la causa decisiva que provocó más tarde la declaración de independencia. El acierto casi infalible del caudillo y del pueblo despierta la admiración sin reserva, y fue el origen de los éxitos posteriores. La previsión de Cornelio Saavedra adivina la llegada del momento dorado, y le permite prepararse a aprovecharlo. Sus dichos antes de la ocasión: «no es el tiempo, dejen Vds. que la brevas maduren y entonces las comeremos» ; y cuando ella se ha producido: «ahora digo no sólo que es tiempo, sino que no se debe perder una sola hora» , encierran la mejor lección para el aprovechamiento de las oportunidades estelares, oportunidades que son los pivotes del engrandecimiento para las naciones. Cuando el jefe de Patricios dijo al virrey: «no queremos seguir la suerte de España, ni ser dominados por los franceses. Hemos resuelto reasumir nuestros derechos, y conser...

En defensa del revisionismo
JULIO IRAZUSTA (1899 -1982)

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El aporte del revisionismo contemporáneo –por lo menos el que iniciamos nosotros en LA NUEVA REPÚBLICA en 1927– empezó como una empresa política. Advertimos los males del cuerpo político argentino, y los señalamos cuando, del presidente de la República abajo, la mayoría de la opinión autorizada creía que nuestro régimen constitucional era perfecto y el país, en plena prosperidad, podía esperar el futuro más promisor. La brillante apariencia nos sonaba a hueco. El país estaba hipotecado. Y aunque nuestras exportaciones habían crecido de año en año hasta entonces, anunciamos la crisis tremenda de la que aún no se vislumbra la solución. Al suceder el doctor Irigoyen al doctor Alvear, las cosas empeoraron. En un principio ofrecimos un cuerpo de soluciones para la mayor parte de los problemas que los gobiernos anteriores no había siquiera entrevisto. Agravados aquellos males en la desdichada segunda administración del caudillo radical, nos sumamos a una oposición con la cual teníamos ...