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«Nota sobre el Derecho de Propiedad en el orden cristiano de la Justicia» - Tomás D. Casares (1895-1976)

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«...El deber de ejercer el derecho de propiedad con sentido social está claramente impuesto por la doctrina católica como un deber de justicia que no puede ser suplido por actos de misericordia, según expresa palabra de su S.S. Pío XI en una de sus encíclicas. ..» El problema de la justicia es, en cierto sentido, un problema de propiedad. En la noción de «lo suyo» que la idea de justicia incluye va implícito lo esencial del problema concerniente a este derecho. Señalaremos someramente tres puntos relativos a él: 1º, la comunidad de los bienes es de derecho natural en el sentido de que ningún bien exterior está concretamente destinado a nadie en particular; 2º, también es de derecho natural, y de derecho divino, la posesión por parte de los hombres de los bienes exteriores, en razón de que lo inferior está siempre, por naturaleza, ordenado a lo superior; 3º, en el ejercicio de esa posesión la perfección de la caridad aconseja renunciar a la propiedad privada y disfrutar de todo en com...

«Nacionalismo» - Tomás D. Casares (1895-1976)

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De la conferencia pronunciada por el Dr. Tomás D. Casares,  en el Colegio Nacional de Buenos Aires, el 5 de julio de 1933. Dijimos que la nacionalidad nos incorpora a una realidad social que tiene historia. Acabamos de decir que se trata de una incorporación natural e ineludible. ¿Cuál ha de ser nuestra actitud con respecto a esa historia? ¿Por el hecho de que la nacionalidad hace de esa historia NUESTRA HISTORIA , hemos de hacer de todos sus trances una epopeya? El fundamento de una virtud no puede ser una mentira; y el patriotismo debe ser una virtud en la más rigurosa acepción de la palabra. Decir que somos solidarios con el pasado nacional, no es declarar intangibles a todos los hombres y todos los episodios de la tradición patria. Por el contrario, como esa solidaridad no es con cada uno de los hombres y cada uno de los hechos del pasado, sino con el pasado mismo, en cuanto gestación de la nacionalidad, el rigor de la discriminación será en esta actitud mucho mayor. No se ...

«Educación y destino» - Tomás D. Casares (1895-1976)

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   Educar es no sólo preparar para la vida, sino también para la muerte, y para lo que haya tras la muerte; es colocar a un alma en la dirección de su destino. Esto de manejar destinos ajenos puede parecer una intromisión ilícita en lo que hay de más íntimo e inviolable en la vida humana, ya que el destino elegido se refleja sobre todos los actos de la vida, es como el molde en el que vaciamos nuestro ser, para que cuanto de él provenga –convicciones de la inteligencia, resoluciones voluntarias, alegrías y padecimientos– tome la forma ideal, arquetípica, que nos proponemos alcanzar. Alcanzarla es, precisamente, cumplir nuestro destino. Puede parecer intromisión, decía, porque el destino suele ser considerado como objeto de libre elección individual. Juzgándolo así, el laicismo propugna un sistema educacional que pase a la vera del problema del destino, que se limite a vitalizar todas las posibilidades espirituales de los niños sin acentuar ninguna, para que, llegada la edad...

...la condición de la inteligencia en el catolicismo
TOMÁS D. CASARES (1895-1976)

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Por la inteligencia somos imagen y semejanza de Dios, porque mediante la inteligencia lo conocemos. Y conocer a Dios, es estar Dios en nosotros y nosotros en Dios. Gracias a su iluminación le conocemos, porque iluminación de Dios es el conocimiento natural que de Él podemos obtener; y también lo es la virtud teologal de la Fe por la cual penetramos sobrenaturalmente en el secreto de su intimidad, que le plugo revelarnos. Y es estar nosotros en Dios, porque el conocimiento de Dios enciende la Caridad que es unión de amor, mediante la propia negación; un no ser en nosotros sino en Dios. Es, sin duda, eminente entre todas la misión de la inteligencia, pero eminente en la humildad. Destello de Dios en nosotros, es, sin embargo, ceguera cuando intenta desentenderse de Dios. Una ceguera lúcida; ceguera para los caminos de Dios, discernimiento claro para los caminos del enemigo. La actividad intelectual de quien no busca conocer a Dios sino la manera de negarlo, es siempre una especie de ...