«Vocación sacerdotal» - Ronald A. Knox (1888-1957)
Dios sabe lo que vas a hacer, pero, ¿es eso lo que Dios quiere que hagas? No necesariamente. Eso puede ser la voluntad de Dios sólo en el sentido de que permite que suceda, ya que no todo lo que los hombres hacen es querido por Dios. Nuestro Señor mismo escogió doce Apóstoles y, sin embargo, uno de ellos, Judas Iscariote, le traicionó. El Señor sabía lo que iba a suceder; sabía que robaba dinero de la bolsa común, sabía que le iba a vender por treinta monedas de plata y, a pesar de todo, le escogió. No le eligió para que fuese un traidor; le eligió para que fuera santo, como los demás, para llevar el nombre de Cristo a los gentiles y ser testigo suyo ante los gobernadores y los reyes, para ganar la corona del martirio tal vez. Pero no le quitó la libertad. Y es que Dios tiene un plan para cada uno de nosotros y, al mismo tiempo, sabe hasta qué punto lo realizaremos o no haciendo uso de nuestra libertad. Nuestra felicidad depende del cuidado con que seamos capaces de llevar a cabo es...