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Mostrando las entradas con la etiqueta Navidad

«Carta a su hermana» - San Carlos de Foucauld (1858-1916)

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Al hacer  propios los anhelos y los sabios consejos dados por el santo a su hermana,  «Decíamos ayer...»  desea para todos sus lectores una muy feliz y santa Navidad.  Jerusalén, 17 diciembre 1898. Felices Navidades y Año Nuevo, querida mía, a ti y a tus hijos. Pediré lo mejor que pueda al Niño Jesús por todos vosotros en esta hermosa noche de Navidad... ¿Te acuerdas de las Navidades de nuestra infancia?... Confío que harás a tus hijos un nacimiento y un árbol... Son dulces recuerdos que se tienen durante toda la vida... ¡Todo lo que conduce a amar a Jesús, todo lo que hace amar el hogar paterno es tan saludable...! Estos goces de la infancia, en donde en la religión se une lo que hay en ella de más dulce con lo que tiene mayor ternura en la vida de familia, causa un bien que dura hasta la vejez... Pero habrá Navidades más hermosas todavía: serán las del cielo... Querida mía, haz a tus hijos un hermoso nacimiento y árbol y un buen regalo, y haz todo lo posible pa...

«La naturaleza y la liturgia» - Gustave Thibon (1903-2001)

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«La liturgia está dominada por la idea de ciclo. Vuelve a traer, día tras día y estación tras estación, y siguiendo un orden inmutable, la celebración de las mismas fiestas. Su desarrollo reproduce el de los ritmos fundamentales de la creación». Se acerca la Navidad. Las calles iluminadas, las tiendas desbordantes, los menús de Nochebuena y Fin de año fijados ya por los restaurantes, los programas de las agencias de viajes con motivo de las vacaciones... todo nos recuerda, con un esplendor y una insistencia rayanos en la agresividad, la inminencia del aniversario divino. Navidad comercial, Navidad gastronómica, Navidad turística, ¿por qué no? Pero no puedo impedir preguntarme en qué se convierte, en medio de esta puja de atracciones profanas, la Navidad religiosa –la de la fe y la oración– que conmemora la liturgia. Es un hecho a menudo constatado que la celebración de los oficios litúrgicos ha perdido gran parte de su interés para la mayoría de nuestros contemporáneos, comprendido...

«La gruta de Belén» - P. Agustín Berthe C.Ss.R. (1830-1907)

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Con la presente publicación «Decíamos ayer...» desea para sus lectores una muy feliz y santa Navidad. Mientras aguardaba el nacimiento del divino Niño, María recorría en su memoria los textos sagrados relativos al advenimiento del Mesías. Iniciada en el conocimiento de las Escrituras, no ignoraba la célebre profecía de Miqueas: «Belén Efrata, tú eres, muy pequeña entre las numerosas ciudades de Judá y sin embargo de tu seno saldrá el dominador de Israel, El que existe desde el principio y cuya generación remonta hasta la eternidad» [1] . Según estas textuales palabras, los doctores afirmaban unánimemente que el Cristo nacería en Belén como David su abuelo. Pero ¿cómo se cumpliría esta predicción, ya que María, domiciliada en Nazaret, no tenía motivo alguno para trasladarse a Belén? Un hombre fue, sin saberlo, el instrumento elegido por la Providencia para resolver esta dificultad; y a fin de manifestar al mundo que los potentados de la tierra no son más que meros ejecutores de sus et...

El Nacimiento del Hijo de Dios
P. LEONARDO CASTELLANI (1899 -1981)

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Con la presente publicación «Decíamos ayer...» desea para sus lectores una muy feliz y santa Navidad.      El Nacimiento del Señor, la Natividad, que llamamos abreviadamente «Navidad» , es la fiesta cristiana más grande después de Pascua de Resurrección, y la más popular de todas; realmente un misterio gozoso ; el centro de todos ellos; pues «tanto amó Dios a los hombres –dice el Apóstol San Juan– que les dio su Hijo Unigénito, no para que los juzgue sino para que los salve». «He aquí que os anuncio un gozo para todo el pueblo» –dijo el Ángel a los Pastores–. Jesucristo nació a 8 kilómetros de Jerusalén, en Belén, que significa «casa de pan», como había predicho el profeta Miqueas. San José y la Virgen sabían la profecía de Miqueas; pero no sabían que los iban a obligar a ir de Nazareth a Belén los romanos: un decreto de Augusto el César obligando a sus súbditos a empadronarse cada uno en la ciudad de su familia. El Rey David había nacido en Belén de Judá; y s...