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«Prólogo a “El Kahal-Oro”» - Gustavo Martínez Zuviría (Hugo Wast) (1883-1962)

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He aquí una publicación que, escrita en 1935, resulta de gran actualidad. Debido a su extensión sólo publicamos aquí la primera parte de este prólogo. Pero ponemos a disposición del lector que lo desee, su texto completo –cuya esclarecedora lectura recomendamos vivamente–, el cual podrá descargarse al pie de la página.  Hace 30 años no había antisemitismo en la Argentina. – Primeros antisemitas: los faraones de Egipto. – El antisemitismo no es producto del cristianismo. Hace muchos años, en mi mocedad, escribí una novelita con el título de El Judío , para no recuerdo qué revista española. Me la devolvieron sin publicarla, y me dieron como razón de no aceptarla el que la obrilla defendía a los judíos, al presentar como injusto el común recelo de las gentes contra la raza judía. Es posible que esta explicación no fuese más que un pretexto para devolverme la historieta, que, ciertamente, era muy malucha. Pero es seguro también que tal excusa no se le hubiera ocurrido en aquel ...

«La verdadera gloria» - Gustavo Martínez Zuviría (Hugo Wast) (1883-1962)

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Hoy 28 de marzo, en un nuevo aniversario de su muerte, vaya a modo de recuerdo y homenaje, este escrito suyo, cuyos términos, sin duda, reflejan su vida de auténtico escritor católico. Censurado, silenciado y calumniado, su obra literaria, que se extendió por todo el mundo, nunca se apartó de los ideales del escritor por los cuales en este fragmento él clama. La verdadera gloria de un escritor es saber que sus obras han hecho bien entre los hombres. No importe que ellas le susciten la contradicción o, lo que suele ser más frecuente, la confabulación del silencio para ahogar sus libros. Algo le falta a la gloria de un escritor católico a quien no se le menosprecia por razón de su obra. «Hay un regla segura –dice de Maistre– para juzgar los libros como los hombres, aun sin conocerlos: basta saber por quiénes son amados, por quienes son odiados» [1] . Este criterio es todavía más seguro cuando los aplausos que se prodigan a un hombre o a un libro provienen de los enemigos de las...

«Una ciudad en estado de gracia» - Gustavo Martínez Zuviría (Hugo Wast) (1883-1962)

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En el sexagésimo aniversario de la muerte de este insigne escritor argentino, vaya en su homenaje y recuerdo este inolvidable discurso suyo. Discurso pronunciado en el Teatro Colón, en presencia del Cardenal Pacelli, Legado  a Latere   de S. S., del Presidente de la Nación, de los Cardenales Cerejeira, Hlong, Verdier, Leme; del primado de España, actual Cardenal Gomá y Tomás; del Primado de la Argentina, actual Cardenal Copello, en la brillante asamblea de la inolvidable noche del 12 de octubre de 1934. No os sorprenda, señores, mi emoción al usar de la palabra en este momento y en presencia de tan ilustre concurso. He vacilado mucho al entrar, os lo confieso, pero he recordado la hermosa oración de Esther, antes de llegar a la presencia del rey Asuero, y la he repetido mentalmente: «Acordaos de mí, Señor, vos que domináis todo poder. Poned en mi boca lo que debo decir, a fin de que mis palabras sean agradables al príncipe». Eminentísimo Señor, que representáis con incompa...

Declaración
GUSTAVO MARTÍNEZ ZUVIRÍA (HUGO WAST) (1883-1962)

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Ya nos damos cuenta de que este nuevo libro puede resultarnos, como varios de los anteriores, una nueva aventura. Confiamos en salir de ella sin ofensa para nadie y con la bendición de Dios, que no nos ha faltado nunca. Efectivamente, nuestro papel no tiene «buena prensa», tal vez desde los tiempos en que se concedió a Desierto de Piedra (1926) el primer premio de la literatura nacional, lastimando con ello a los de la cáscara amarga, que esperaban ver premiado a cualquier otro de pura estirpe liberal. Nuestra culpa vino a agravarse en 1943 cuando, siendo Ministro de Justicia e Instrucción Pública, dispusimos que se enseñara la religión católica en las escuelas públicas y colegios nacionales, acabando con aquella degollación de inocentes, que era la enseñanza atea, que llaman laica. La enseñanza religiosa había existido hasta 1880, pero se abolió después de largo y tormentoso debate, en que los representantes católicos en el Parlamento fueron derrotados. Su restablecimi...