«Lo sobrenatural y lo antinatural» - Gustave Thibon (1903-2001)
Los hombres de mi generación se acuerdan del clima de angelismo y puritanismo que reinaba a principios de siglo en los medios católicos. Se olfateaba no sé qué mal olor de pecado en todo lo referente a las cosas carnales y materiales y parecía que el medio más seguro de agradar a Dios era desviarse de la naturaleza. Tal «morosidad» de la religión ha contribuido en gran parte a minar su influencia sobre los espíritus y es igualmente, una de la causas del retraso demasiado largo de los hombres de Iglesia en ocuparse de los problemas morales y sociales planteados por el brusco paso de una economía de penuria a una economía de abundancia. Hoy predomina el abuso contrario: la naturaleza no sólo ha sido rehabilitada, sino exaltada hasta la apoteosis, y las viejas nociones de pecado, de penitencia y de sacrifico son sustituidas por las de dilatación, apertura, expansión, etc. Incluso se encuentran teólogos que, interpretando el Evangelio a través de Freud o Marx, ...