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«Sermón por el Santo P. Pío» - Mons. Adolfo S. Tortolo (1911-1986)

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En una nueva conmemoración de ese gran santo que fue el P. Pío de Pietrelcina, vaya este admirable sermón predicado el 11 de octubre de 1968, en la Misa celebrada en la iglesia de Ntra. Señora de la Merced, de Buenos Aires. Adjuntamos también el audio que el lector podrá descargar AQUÍ para escuchar la prédica en cuestión. En el Nombre del Padre del Hijo del Espíritu Santo, amén Cuando el Evangelista San Juan, quiere introducirnos a nosotros en el misterio de la muerte de Jesucristo, dice estas palabras verdaderamente sublimes: Habiendo llegado la hora de salir de este mundo para llegar al Padre ; de esta manera el Evangelista se introduce en el misterio de la muerte de Jesucristo. Durante su vida pública, cuántas veces Jesús había hablado de su muerte, y la llamaba con esta frase, Mi hora;  era por antonomasia la hora sublime, la hora ansiada por Dios. Estamos nosotros aquí junto al altar de Dios, recordando también una muerte que nos es entrañablemente querida, y entonce...

«Dios no es neutral» - Mons. Adolfo S. Tortolo (1911-1986)

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No obstante su extensión, hemos publicado el presente artículo dado que la claridad de sus conceptos puede arrojar mucha luz en estos tiempos de tanta oscuridad y confusión. «Dios nunca es neutral respecto a los acontecimientos humanos ni ante el curso de la historia» (Pío XII, Navidad de 1951). Dios no es neutral. Aprueba o desaprueba; en Él no cabe tercera posición. Él es a bsolutamente FIEL a Sí mismo, porque Él es la Justicia. Los acontecimientos humanos y el curso de la historia tienen al hombre como protagonista visible. Y el hombre y los hombres tampoco pueden ser neutrales. Sus actos deben ser definiciones. San Agustín con las dos Ciudades, San Ignacio de Loyola con las dos Banderas, perfilan en textos plásticos la sentencia categórica de Jesucristo: «Nadie puede servir a dos señores» . Y la historia humana, con una rigidez que aterra, es la historia de esta sentencia dramática. Y al decir historia, entendemos también decir esa microhistoria, escrita por nuestros hom...