«San José» - Ernest Hello (1828-1885)
«...José, hijo de Jacob, es su imagen más expresiva. Este primer José fue en Egipto el guardador del pan natural. El segundo José fue en Egipto el guardador del pan sobrenatural». ¡San José! ¡la sombra del Padre! ¡aquel sobre quien la sombra del Padre se proyectaba densa y profunda! ¡San José! ¡el hombre del silencio! ¡aquel a quien la palabra apenas toca! El Evangelio no dice de él más que esto: «Era un hombre justo»; el Evangelio, tan sobrio siempre en palabras, es más sobrio aún que de costumbre al hablar de San José. Diríase que este hombre, envuelto en el silencio, inspira silencio. El silencio de San José produce el silencio alrededor de San José. El silencio es su alabanza, su genio, su atmósfera. Donde él está, el silencio reina. Dicen algunos viajeros que cuando el águila se cierne, el peregrino sediento adivina una fuente en el lugar del desierto donde la sombra del águila se proyecta. El peregrino escarba la tierra en aquel lugar, y el agua brota. El águila lo había dicho en...