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«In memoriam» (de Aníbal D'Angelo Rodríguez) - Ricardo S. Curutchet (1946-2025)

Dos aniversarios para conmemorar en estos días: los 11 años de la muerte de nuestro querido Aníbal D’Angelo (+21/2/2015), y 1 año de la de nuestro entrañable amigo Ricardo S. Curutchet (+24/2/2025). Vaya, pues, con nuestro afectuoso recuerdo para ambos, esta magnífica semblanza hecha por el segundo de ellos ante la muerte del primero.   El día 21 de febrero de 2015, en Bella Vista, en su casa y en su cama, falleció don Aníbal Domingo D’Angelo Rodríguez, uno de los hombres más lúcidos de nuestro tiempo, aunque haya sido ignorado casi por completo, tanto en su tierra como en el mundo, especialmente en el mundo occidental y cristiano, cuya historia y secretos comprendió como pocos en los últimos cincuenta años. Había nacido en Buenos Aires el 15 de junio de 1927, hijo de don Aníbal D’Angelo Rodríguez, médico notable y director del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires; y de doña Magda Ivanissevich, mujer excepcional que murió en Salta, más que centenaria, rica en ...

«Los Caballeros de Cristo» - Santiago de Estrada (1908-1985)

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«...si jamás pudo lograrse en la historia el arquetipo de guerrero soñado por Platón, ha sido posible, en cambio, la existencia real y física del guerrero de Cristo, guardián celoso de la Cristiandad». Platón asigna a la clase de los guerreros la noble función de custodiar la paz y el orden. Para que tarea semejante sea desempeñada con desinterés y, sobre todo, con ánimo esforzado, empieza por exigir que ninguno de ellos posea bienes, salvo los indispensables para cumplir con sus deberes. Tampoco admite que vivan en propiedades particulares, ni de sus propios graneros, pues han de vivir como cuadra a guerreros sobrios y valerosos: en cobertizos comunes, con el sustento imprescindible para que el cuerpo no desfallezca en medio de las fatigas y trabajos que están llamados a experimentar. Quiere también que tengan conciencia cabal de la dignidad que revisten, de la misión divina a que han sido llamados, y, así, no han de entregarse a lujos ni a liviandades, ni han de apetecer tierras, cas...

«Fundación espiritual de Buenos Aires» - Leopoldo Marechal (1900-1970)

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Hace 490 años, en febrero de 1536, tuvo lugar la 1ª fundación de Buenos Aires. Vaya, pues, en su conmemoración, esta magnífica conferencia. Cuando la transcribíamos, a la vez que emocionados por el contenido y la belleza de su texto, lamentábamos no haber escuchado nunca en estos tiempos, ni en homilía ni en discurso alguno, estos conceptos tan profundos y esclarecedores acerca de la fundación de la ciudad de la Santísima Trinidad.  El señor Intendente de Buenos Aires ha querido que la voz de los escritores se uniese a las muchas que celebran, en estos días, el cuarto centenario de la ciudad [1] . Y es así que, desde este micrófono, ya en son de alabanza, ya en minuciosa labor de recuerdos, la gesta de Buenos Aires ha sido referida y cantada. Por mi parte, no intentaré lo uno ni lo otro. No haré ahora el panegírico de la ciudad presente, como no sea en el signo de su vocación espiritual, signo de ayer, de hoy y de mañana, signo que no ha dejado nunca de brillar en la frente de Bu...

«La época de Rosas vista por Rosas» - Juan Manuel de Rosas (1793-1877)

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En las vísperas de un nuevo aniversario de la Batalla de Caseros – verdadera derrota nacional – publicamos hoy este texto, extraído de la excelente y vasta obra de Vicente Sierra, quien transcribe la entrevista realizada por Vicente Quesada y su hijo Ernesto al Restaurador de las Leyes durante su exilio. «El mejor juicio sobre la época de Rosas, el más sereno y objetivo, ha sido el formulado por el propio Rosas, 22 años después de Caseros. En 1873, Vicente G. Quesada, padre de Ernesto Quesada, acompañado por éste, visitó a Rosas en su chacra de Sawthling, a un par de millas de Southampton. El visitante había sido contrario al dictador, pero, como dijo su hijo, en 1873 la figura de éste no podía tener sino un simple interés histórico. Ernesto Quesada, por consejo de su padre, redactó una memoria de la entrevista, que sólo dio a conocer en la vejez. En la parte que nos interesa dice así:» : ( Aclaración de don Vicente Sierra, como presentación del «Apéndice I, del tomo de la obra de dond...