«¿Por qué tantas incomprensiones?» - P. Carlos M. Buela (1941-2023)
He aquí una esclarecedora homilía pronunciada en 1992. Bien quedan de manifiesto allí las verdaderas, profundas y ocultas causas, por las cuales son perseguidas en estos tiempos tantas congregaciones que dan un testimonio fiel del seguimiento de Cristo en la vida consagrada. Aun antes de haber comenzado –el 25 de marzo de 1984– con nuestra Congregación, ya teníamos quienes nos hacían contra, y no de cualquier manera, sino con bronca. Todos los años, y unas dos o tres veces por año, nos llegaban voces que deberían ser autorizadas. a veces de altas dignidades, asegurando que nos cerraban. Por ejemplo, (N.N.) le dijo a un sacerdote: «La única solución es tirarles una bomba», aunque aclaró que él no era partidario de esos métodos. Un Secretario de nunciatura: «Dentro de 200 años los van a aprobar». Otro dignatario: «Dentro de 400 años». Y así sucesivamente. Estimo que la más disparatada, fue aquella que decía que en mayo del año 1990 la Santa Sede cerraba todo y reducía al estado laica...