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«Evocando a Castellani» - Federico Ibarguren (1907-2000)

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En un nuevo aniversario de la muerte del P. Leonardo Castellani -15 de marzo de 1981- vaya esta cordial y afectuosa evocación. «Bienaventurados seréis cuando los hombres por mi causa os maldijeren, y os persiguieren y, mintiendo, dijeren toda suerte de mal contra vosotros. Alegraos entonces y saltad de gozo, porque es grande vuestra recompensa en los cielos» (San Mateo, cap. V) Fue mi maestro y era mi amigo. Las puertas del cielo se abrieron ya para él; y en la tierra nosotros, los sobrevivientes que tanto lo quisimos (y a quien tanto le debemos) rogamos ahora a Dios Nuestro Señor por su noble alma. Personalidad originalísima, sin lugar a dudas, la de nuestro máximo pensador católico argentino, el Padre Castellani. Compleja, polifacética personalidad intelectual y de las letras; restauradora en este siglo XX ateo y negador que vivimos; personalidad impar bajo cualquier aspecto que se la considere (incluso a juicio de sus adversarios ideológicos o detractores religiosos). Hasta el ú...

«Conclusión» - Federico Ibarguren (1907-2000)

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En esta semana, aniversario de los sucesos de Mayo de 1810, vaya esta nota en homenaje a quienes protagonizaron e impulsaron la creación de la llamada 1ª Junta de Gobierno, y sirva además para esclarecer la causa verdaderamente hispánica que motivó su creación. La historia argentina ha sido escrita en nuestro país sobre la base de un preconcepto –el antihispanismo – esgrimido como bandera de guerra para justificar actitudes políticas. Hoy, logrado el objetivo de la Independencia nacional, resulta una deleznable y anacrónica falsedad, pueril en escritores medianamente inteligentes ¿Prejuicio de resentidos acaso? Este preconcepto nos viene de lejos y es, puede decirse, el sostenido por los próceres constitucionales: Alberdi (el de Las Bases ), Sarmiento y Mitre. Trilogía infalible, a quien la historia regulada otorga los dones del Espíritu Santo para juzgar nuestro pasado. Aquellos hombres, mentores del antiespañolismo como dogma, menospreciaron las tradiciones virreinales en bloque, c...

«Analogía de la Historia- La Reconquista» - Federico Ibarguren (1907-2000)

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En un nuevo aniversario de la heroica Reconquista de Buenos Aires... El equilibrio pactado en Utrech (1713) se hizo a costa de la seguridad de España y en beneficio efectivo de la piratería inglesa. La influencia monopolizadora del naciente capitalismo anglosajón tornóse más notoria, en el Río de la Plata, a partir de 1750. Y así fue. Porque en definitiva, la creación del Virreinato del Río de la Plata y la paz de San Ildefonso con Portugal no amenguaron la influencia de Inglaterra en estas latitudes. Por el contrario, el Reglamento del Comercio libre promulgado por el virrey en 1778 y las facilidades otorgadas al comercio exterior en 1791 y en 1795, permitieron a los barcos ingleses que antes hacían el contrabando por la Colonia, entrar directamente al puerto de Buenos Aires sin resistencia alguna. Había llegado el momento oportuno que buscaba pacientemente S.M.B. desde la caída de los Austrias. A partir de entonces, comenzaron a barajarse toda clase de proyectos oficiales y ofici...

Lealtad y defensa propia
FEDERICO IBARGUREN (1907-2000)

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 ... Pues bien: ¿qué causas profundas movieron los acontecimientos ocurridos en Buenos Aires en mayo de 1810?      Vinculados a España, nuestros patriotas –como natural reacción a la decadencia borbónica, pero leales al viejo espíritu de familia común– abrigaban, es cierto, ocultos propósitos de reforma institucional . ¿Eran legítimas sus aspiraciones a esta especie mínima de «independencia» en las leyes? En otras palabras: ¿fueron aquellas miras auténticas, o, por el contrario, artificialmente fomentadas por potencias extrajeras en tren de repartirse los maltrechos dominios de Carlos V en el nuevo mundo?      Voy a leerles a continuación el testimonio indubitable de dos protagonistas de los referidos sucesos: Cornelio Saavedra y Tomás Manuel de Anchorena respectivamente. A través de sus propias palabras podrán ustedes darse cuenta del verdadero sentido que originariamente tuvo el movimiento porteño de 1810, tan tergiversado –y no siempre de bue...